Errores más comunes en los test de ADIF y cómo evitarlos (aunque te sepas el temario)
Uno de los mayores errores al preparar una oposición de ADIF es pensar que saber el temario equivale a aprobar el examen. La experiencia demuestra justo lo contrario: muchos opositores con un dominio sólido de la teoría pierden puntos por fallos evitables en los test.
En este artículo analizamos los errores más frecuentes en los exámenes tipo test de ADIF y, lo más importante, cómo entrenarlos para que no vuelvan a repetirse.
1. Interpretar en lugar de ceñirse a la literalidad
ADIF evalúa conocimiento normativo y técnico, no opiniones ni interpretaciones personales.
Un error habitual es responder “lo que tiene sentido” en vez de lo que dice exactamente la norma.
Cómo evitarlo
Estudia siempre con el texto legal como referencia.
Entrena con preguntas basadas en redacción literal, no resumida.
Si una opción “suena lógica” pero no recuerdas el artículo exacto, desconfía.
2. No detectar palabras trampa en el enunciado
Palabras como:
EXCEPTO
NO será
incorrecta
únicamente
siempre
cambian por completo el sentido de la pregunta. Muchos errores no son de desconocimiento, sino de lectura automática.
Cómo evitarlo
Subraya mentalmente las palabras clave antes de leer las respuestas.
Oblígate a reformular la pregunta en tu cabeza:
“Me piden la incorrecta, no la correcta”.Practica test específicos de este tipo de redacción.
3. Elegir la respuesta “más larga” o “más técnica”
Existe la creencia de que la respuesta correcta suele ser la más extensa o la más técnica. En ADIF esto no es fiable y juega en contra del opositor.
Cómo evitarlo
Valora el contenido, no la forma.
Desconfía de las respuestas que intentan impresionar con exceso de tecnicismos.
Comprueba si la opción encaja exactamente con la norma o definición preguntada.
4. Confundir verbos clave: “podrá”, “deberá”, “será”
En normativa ferroviaria y administrativa, un verbo cambia completamente la respuesta.
Este es uno de los fallos más penalizados.
Cómo evitarlo
Memoriza definiciones completas, no ideas generales.
Presta especial atención a obligaciones frente a facultades.
Revisa tus fallos clasificándolos por tipo (verbos, plazos, sujetos).
5. Mezclar conceptos parecidos de distintos temas
Ley del Sector Ferroviario, RCF, Orden FOM, Declaración sobre la Red…
Muchos conceptos se parecen, pero pertenecen a normas distintas.
Cómo evitarlo
Estudia cada norma con límites claros.
Haz esquemas comparativos solo cuando sea necesario.
Entrena preguntas que mezclen conceptos de diferentes textos (como hace ADIF).
6. Mala gestión del tiempo en el examen
Responder demasiado rápido genera fallos por precipitación; ir demasiado lento genera estrés y errores al final.
Cómo evitarlo
Entrena siempre con tiempo real de examen.
No te quedes bloqueado: marca mentalmente y sigue.
Deja las preguntas más largas para una segunda vuelta si el formato lo permite.
7. No analizar los errores después del test
Hacer muchos test sin revisar fallos es uno de los errores más graves en la preparación.
Cómo evitarlo
Revisa siempre las preguntas falladas.
Localiza el artículo exacto que justifica la respuesta correcta.
Anota el motivo del fallo: despiste, desconocimiento, confusión, lectura rápida.
Conclusión
En las oposiciones de ADIF, aprobar no depende solo de estudiar más, sino de estudiar mejor y entrenar como se evalúa.
La diferencia entre quedarse fuera y entrar en plaza suele estar en estos pequeños detalles, no en el temario grueso.
En Ruta Ferroviaria Académica trabajamos precisamente estos aspectos:
técnica de examen, preguntas trampa, literalidad normativa y análisis real de fallos, porque eso es lo que marca la diferencia el día del examen.