Señales de que una academia NO es para ti (aunque tenga muchos alumnos)

Elegir academia es una de las decisiones más importantes cuando preparas una oposición.
No porque todas sean malas —sino porque no todas sirven para todos los opositores.

Estas son las señales claras de que una academia, por muy conocida que sea, no encaja contigo.

1️⃣ Estudias mucho… pero no sabes si estás mejorando

Si haces test, ves vídeos y lees apuntes, pero:

  • tus fallos se repiten,

  • no sabes por qué te equivocas,

  • y no tienes métricas claras de progreso,

la academia no está enseñándote a aprender, solo a consumir contenido.

📌 En oposiciones como ADIF, estudiar sin análisis es perder tiempo.

2️⃣ Los test parecen fáciles… hasta que haces uno serio

Una señal muy clara 🚨:

  • Sacas buenas notas en los test de la academia

  • Luego haces un simulacro realista

  • Y el resultado cae en picado

Esto suele indicar:

  • preguntas poco trabajadas,

  • distractores débiles,

  • o tests pensados para motivar, no para preparar.

👉 Una buena academia te incomoda un poco, porque te prepara para el examen real.

3️⃣ No sabes de dónde sale la respuesta correcta

Si al fallar una pregunta:

  • no ves la referencia normativa,

  • no sabes en qué artículo, apartado o documento está,

  • o recibes explicaciones genéricas,

eso es una señal seria.

En oposiciones técnicas:

  • la respuesta correcta siempre tiene fundamento documental

  • y debes aprender a localizarlo.

4️⃣ Todo el mundo estudia igual (y tú no)

“Haz 4 horas diarias, sigue este orden y ya está”.

Si la academia:

  • no contempla distintos ritmos,

  • no diferencia perfiles (novato / avanzado),

  • no adapta estrategias,

es probable que no esté pensada para personas reales.

Cada opositor tiene:

  • distinto tiempo,

  • distinta base,

  • distinta capacidad de concentración.

5️⃣ El temario está… pero no sabes qué es importante

Otra señal muy común:

  • Hay mucho contenido

  • Pero nadie te dice:

    • qué cae más,

    • qué es clave,

    • qué solo hay que entender por encima.

📌 En oposiciones ferroviarias, no todo pesa igual.
Una academia que no jerarquiza el temario te obliga a estudiar “a ciegas”.

6️⃣ Las clases son monólogos eternos

Si las clases:

  • son muy largas,

  • poco estructuradas,

  • sin ejemplos de examen,

  • sin conexión con preguntas reales,

no es falta de atención tuya:
es falta de diseño pedagógico.

Una buena clase te deja:

  • con ideas claras,

  • con criterios,

  • con aplicación directa al test.

7️⃣ Te sientes culpable por no rendir

Esta es de las más importantes.

Si sales de la academia pensando:

  • “soy yo que no valgo”,

  • “a los demás les va mejor”,

  • “no soy constante”,

y nadie analiza contigo el método, no es sano.

Una academia debe:

  • detectar bloqueos,

  • ajustar estrategia,

  • ayudarte a rendir mejor, no a sentirte peor.

8️⃣ No sabes quién está detrás

Puede parecer secundario, pero no lo es.

Si:

  • no conoces la experiencia real del docente,

  • no sabes si ha preparado ese tipo de oposición,

  • no ves criterio técnico claro,

estás confiando a ciegas.

📌 En oposiciones técnicas, la autoridad no es marketing, es conocimiento.

9️⃣ Todo se basa en “confía y sigue”

Frases como:

  • “esto siempre ha salido”

  • “haznos caso y ya está”

  • “no te preocupes tanto”

sin datos, sin estructura y sin justificación… son una señal clara de alerta.

Un buen método se explica, se justifica y se puede auditar.

Conclusión: no es que la academia sea mala

Muchas veces, simplemente: no es para ti, para tu momento o para tu forma de aprender.

Y cambiar de academia:

  • no es rendirse,

  • no es fracasar,

  • es tomar el control de tu preparación.

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