Suspender la oposición de ADIF y volver a intentarlo: por qué no es un fracaso

Suspender un examen de oposición duele. Da igual cuántas horas hayas estudiado o cuánto te hayas esforzado: el golpe emocional es real.

Muchos opositores, después del examen de ADIF, se hacen la misma pregunta:“¿Merece la pena volver a intentarlo?”

La respuesta no siempre es inmediata. Pero casi nunca es un no definitivo, sino un cansancio temporal.

💭 Lo que pasa por tu cabeza cuando suspendes

Después del examen suelen aparecer pensamientos como:

  • “He perdido un año de mi vida.”

  • “No sirvo para esto.”

  • “Todo el mundo avanza menos yo.”

  • “No puedo volver a pasar por lo mismo.”

  • “Si no he aprobado esta vez, no lo haré nunca.”

Nada de eso es cierto.

Son pensamientos normales tras un proceso largo, exigente y emocionalmente desgastante.

🚆 La realidad de las oposiciones ADIF

Hay algo que casi nadie dice con claridad: La mayoría de plazas no se consiguen al primer intento.

En ADIF es habitual:

  • presentarse 2, 3 o incluso 4 veces

  • mejorar nota progresivamente

  • entrar por décimas

  • aprobar cuando ya “no esperabas hacerlo”

No porque el opositor no sea capaz, sino porque:

  • la competencia es alta

  • los exámenes son técnicos

  • la experiencia pesa mucho

📊 Lo que cambia cuando te presentas por segunda vez

El segundo intento no parte de cero.

Partes con:

  • ✅ el temario ya conocido

  • ✅ experiencia real de examen

  • ✅ control del tiempo

  • ✅ menos nervios

  • ✅ conocimiento del tipo de preguntas

  • ✅ errores localizados

Por eso muchos opositores dicen: “El segundo año no estudié más… estudié mejor.”

❌ El error más común tras suspender

El mayor error no es suspender. El mayor error es: abandonar justo cuando estabas más cerca.

Muchos opositores dejan la oposición cuando ya tienen:

  • el 70–80 % del temario dominado

  • base sólida

  • experiencia real

  • capacidad de mejora rápida

Y eso duele más con el tiempo que el propio suspenso.

🔍 Suspender no significa hacerlo mal

Puedes suspender y aun así:

  • haber subido nota

  • haber acertado más que la convocatoria anterior

  • haber quedado cerca del corte

  • haber mejorado psicotécnicos

  • haber hecho un examen técnicamente correcto

El aprobado no siempre refleja el progreso.

🧠 Lo que realmente se aprende al suspender

Aunque no lo parezca, suspender enseña:

  • a estudiar con criterio

  • a seleccionar información

  • a no memorizar sin entender

  • a controlar la ansiedad

  • a gestionar mejor los repasos

  • a valorar el descanso

  • a conocer tus puntos débiles

Ese aprendizaje no se pierde. Se acumula.

🔄 Volver a intentarlo no es empezar de nuevo

Es continuar.

Con más experiencia.
Con más foco.
Con más madurez.

No vuelves al inicio del camino: vuelves mucho más adelante de lo que crees.

❤️ Cuando las fuerzas flaquean

Habrá momentos en los que pensarás:

  • “No puedo más.”

  • “Estoy cansado.”

  • “No tengo la misma ilusión.”

Eso no significa rendirse.

Significa que necesitas:

  • parar un poco

  • reorganizar el estudio

  • cambiar el enfoque

  • sentirte acompañado

No todo es estudiar más. Muchas veces es estudiar con cabeza y apoyo.

🌱 El aprobado llega muchas veces después del “no puedo más”

Muchos factores de circulación hoy en ADIF dijeron antes:

“Este año tampoco ha sido.”

Y al siguiente… entraron. La plaza no suele llegar cuando empiezas, sino cuando ya has aprendido a opositar.

🚦 Si estás leyendo esto después de suspender

Quiero que tengas claro algo:

No has perdido el tiempo.
No has fracasado.
No has retrocedido.

Has ganado algo que no se ve en una nota: 👉 experiencia de opositor real. Y eso, en ADIF, pesa mucho.

🚆 Ruta Ferroviaria Académica te acompaña también en esta fase

Porque preparar una oposición no es solo enseñar temario.

Es estar:

  • cuando el resultado no acompaña

  • cuando aparecen las dudas

  • cuando toca recomponerse

  • cuando hay que volver a creer

A veces el aprobado no llega a la primera. Pero llega a quienes no se rinden cuando más duele.

✨ Conclusión

Suspender no te define. Abandonar sí.

Volver a intentarlo no es debilidad. Es compromiso contigo y con tu futuro.

Y si decides hacerlo… no tienes que hacerlo solo.

Anterior
Anterior

TEST Y SIMULACROS EN LA OPOSICIÓN DE ADIF

Siguiente
Siguiente

Opositar a ADIF: cómo estudiar sin quemarte y llegar fuerte al examen